La mesa árabe: lo que debes saber antes de ordenar

La mesa árabe: lo que debes saber antes de ordenar

Quizá la gastronomía sea el mejor reflejo de la historia, cultura, tradiciones y costumbres de cualquier pueblo o país. La árabe desde luego no es la excepción pues, además del aporte propio de distintas regiones del Medio Oriente, fusiona otras influencias asiáticas y mediterráneas.

Sin embargo, si hay un rasgo que la distingue de las demás es el peculiar sentido hospitalario, familiar y cálido de una cocina hecha con el corazón, abundante y, sobre todo, pensada para compartir.

Gran parte del carácter exótico e intenso de los aromas y sabores de la cocina árabe radica en el uso de especias, hierbas y condimentos, como orégano, tomillo, azafrán, menta, cúrcuma, perejil, canela, curry o zataar (mezcla de tomillo, semillas de sésamo, zumaque y sal, utilizada para carnes y pan pita horneado con aceite de oliva).

Las leguminosas y verduras tienen un papel protagónico en la mesa árabe, entre las más comunes se encuentran pepino, berenjena, cebolla, jitomate, ajo, lentejas y garbanzos. Esenciales son también los granos y las semillas pues sirven como base para muchos platos, se emplean sobre todo la sémola de trigo (el cuscús es su mayor representante), el arroz y ajonjolí.

A diferencia de otras cocinas, la carne, los pescados y lácteos son más bien secundarios, pues aparecen a modo de complemento u acompañamiento de los platos principales. Entre las más utilizadas figuran la carne de cordero y pollo.

En la repostería predominan dátiles, almendras, nueces, pistaches, piñones, higos, cítricos, melocotones y uvas que usualmente son transformados en delicados dulces aderezados con miel, agua de azahar y de rosas.

Para que disfrutes mejor tu experiencia con la gastronomía árabe, no pierdas de vista algunas referencias clave:

  • Baklava. Pasta filo rellena con nueces, pistaches o almendras y miel (tipo mil hojas).
  • Babaganoush. Puré de berenjena servido a modo de guarnición.
  • Falafel. Croqueta frita a base de garbanzos, ajonjolí, perejil y especias que suele servirse como aperitivo.
  • Hummus. Puré de garbanzos elaborado con tahine, aceite de oliva, ajo y limón, utilizado como acompañamiento.
  • Kibbeh (keppe). Carne de cordero molida con bulgur, cebolla, especias, sal y pimienta que puede servirse cruda o frita manera de croqueta.
  • Mezze. Típico entremés para compartir que incluye platos tradicionales como hummus, jocoque, kibbeh, tabule, hojas de parra rellenas, entre otros.
  • Mamul. Pequeñas galletas de sémola de trigo rellenas de nuez, almendra, dátil o piñón.
  • Shawarma. Carne de cordero cortada en láminas finas condimentada con especias y servida en pan pita y acompañada con tahine (básicamente, una especie de taco árabe).
  • Tabule. Ensalada de bulgur (trigo cocido), pepino, tomate, menta, aceite de oliva, jugo de limón y sal.
  • Tahine. Pasta de ajonjolí tostado y molido con aceite de oliva, condimento para carnes y pescados, esencial también para el hummus.