El perfume: la primera impresión, ¿cómo escogerlo?

El perfume: la primera impresión, ¿cómo escogerlo?

Florales, herbales, frutales, cítricos, amaderados, orientales, especiados… la gama de aromas es extensa; pero identificar qué tipo de perfume te queda mejor, es tan importante como saber elegir el outfit adecuado para cada ocasión. Ambos son parte del lenguaje no verbal, dicen mucho de lo que eres y quieres que los demás sepan de ti.

Resulta común pensar que una persona debe seleccionar el perfume de acuerdo a su personalidad y estilo de vida. Hasta cierto punto hay algo de verdad en ello; sin embargo, el pH de cada piel define cuál será el idóneo. La manera más sencilla de comprobarlo es experimentar rociando un poco de perfume en la muñeca, sin frotar, y dejar pasar 30 minutos para que la fragancia exprese sus notas aromáticas.

En el lenguaje de los expertos esto se conoce como método de las notas, es decir, las tres etapas que estructuran una fragancia. La nota de cabeza o salida es el primer contacto de un perfume; la impresión suele ser suave, con acentos cítricos y aromáticos que surgen casi inmediatos a la aplicación y desaparecen minutos después. La nota de corazón o media contiene los componentes principales de la fragancia; determina el alma del perfume y su aroma va desarrollándose a medida que las notas de salida desaparecen. La nota de fondo o base es la fragancia que queda fija definitivamente, con un aroma perceptible a lo largo de varias horas.

Asimismo, es imprescindible considerar la clase de perfumes que existen y cuáles son los aromas óptimos para usarse en distintos momentos del día.

La mayoría de las marcas clasifican sus perfumes en Parfum (la esencia más concentrada, se aplican unas cuantas gotas y solo para ocasiones especiales de noche); Eau de Parfum (con un 15% de esencia, apto para el día o la noche de sin necesidad de reaplicar); Eau de Toilette y Eau de Cologne (su porcentaje de esencia varía entre 3 y 10%, indicados para uso cotidiano y refrescarse, aunque su fragancia tiende a desvanecerse 2 o 3 horas después de aplicarse).

En cuanto a los aromas, los cítricos, frutales y herbales, por su carácter fresco y ligero, son ideales para usarse de día, especialmente en época de calor. Los florales con acentos frutales, especiados, herbales y de madera pueden emplearse indistintamente de día o de noche. Los orientales, especiados y amaderados son más fuertes y, por tanto, es recomendable utilizarlos por la noche.