6 razones por las que querrás viajar a Borgoña lo más pronto posible

6 razones por las que querrás viajar a Borgoña lo más pronto posible

Borgoña es conocida por ser una de las más bellas regiones de Europa, pero si necesitas más motivos, te dejamos seis que harán que quieras visitarla ya.

 

Comienza a hacer planes

La mejor manera de vivir una ciudad es conociendo cada rincón, pero también sus fiestas,  gastronomía y actividades. Sin duda, Borgoña es una de las regiones francesas más  hermosas e interesantes de todo el continente europeo, pues combina tradición, calidad y exclusividad; así que márcala como tu siguiente destino y checa las seis razones por las que te la recomendamos.

Se ubica al centro noreste de Francia y es una de las dos regiones vinícolas más grandes del país. Sus viñedos fueron clasificados como Patrimonio Mundial de la UNESCO desde julio del 2015. El cultivo de la vid resguarda la espiritualidad de los monjes llegaron en el siglo XI y que heredaron la cultura del vino a las familias que continúan trabajando con pasión en esas tierras.

Cortesía Borgoña

 

2  La riqueza gastronómica se puede conocer en los mercados y también en los restaurantes de de sus 41 chefs con estrellas Michelin. Cuando estés allá no te olvides de probar especialidades, como boeuf bourguignon (estofado de res), huevos en meurette, coq au vin jaune et aux morilles (gallo en salsa de vino amarillo y setas) y caracoles.

 

Cortesía Borgoña

 

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3  Otra de las características de la zona son los festivales, desde el Fleurs de Vigne en Auxerre, hasta las Jornadas Gastronómicas de Saulieu en Côte-d’Or, pasando por el festival Chalon dans la Rue (Chalon en la Calle) en Chalon-sur-Saône. También hay espectaculos históricos, de jazz, música sacra y ópera.

 

Seguramente lo primero que apreciarás son los increíbles paisajes, puestas de sol sobre los viñedos, pequeños pueblos antiguos y típicos, colinas, lagos y canales. Además de la arquitectura de la Edad Media.

Cortesía Borgoña

 

Todo lo puedes recorrer en bicicleta a través de caminos verdes y además hacer un recorrido en las vías acuáticas, como el Canal de Borgoña o el Nivernais o los ríos y lagos del Morvan. También puedes hacer el salto pendular nocturno en la cueva de Champ-Retard en el Yonne.

Cortesía Borgoña