Cómodo pero con estilo: el ‘outfit’ adecuado para cada viaje

Cómodo pero con estilo: el ‘outfit’ adecuado para cada viaje

Hacer un viaje, cualquiera que sea la razón, quizá provoque sentimientos encontrados. Pero tal vez el pensar qué ropa llevar puesta y cuál en la maleta se convierta en motivo de estrés. Si quieres evitarte ese malestar, toma en cuenta los siguientes consejos.

  • Probablemente suene demasiado obvio, pero es importante no perder de vista el motivo de tu viaje, la temporada del año cuando viajarás y que conozcas más acerca del destino al que irás, particularmente en lo que a costumbres locales de código de vestimenta se refiere.
  • Consultar el pronóstico del tiempo es básico, pues te permitirá elegir con mayor acierto lo que te conviene -o no- llevar y sobre todo podrás prevenirte en caso de que el clima del lugar a donde llegues sea distinto al de tu punto de partida.
  • Cuando hagas la maleta piensa en prendas básicas, prácticas, funcionales y combinables entre sí, que puedas lavar sin mayor problema o usar más de una vez. Considera al menos un atuendo que te funcione para una ocasión especial (cenar en un restaurante elegante, por ejemplo). La ropa que requiera un cuidado específico, como de tintorería, o aquella que se arrugue fácilmente (no querrás pasar media hora planchando todos los días), procura evitarla. Desde luego los zapatos deberán estar ad hoc con las prendas que empaques, en la misma línea de ser prácticos, funcionales y combinables; no necesitas llevar un par completo para cada día.
  • Viajar, independientemente del medio de transporte, no significa enfundarte tu outfit para el gym, ni tampoco que te emperifolles como si fueras a una cena de gala. La comodidad debe ser tu prioridad y sobre todo para viajes largos en avión. Deshecha por lo tanto la idea de usar prendas ajustadas o demasiado cortas y opta por aquellas que te permitan moverte con soltura; elije de preferencia tejidos de algodón pues se acoplan tanto al frío como al calor. No está de más que lleves a la mano un cambio extra de ropa y algo ligero para cubrirte (suéter, chaleco, bufanda, pashmina).
  • En el tema de los accesorios usa la regla de menos es más, recuerda que tendrás que quitártelos cada vez que pases un control del aeropuerto y volvértelos a poner.
  • Además de caminar trechos largos por los aeropuertos y esperar parado el turno para abordar, durante el vuelo los pies suelen hincharse, así que el principio de comodidad en la ropa también aplica para el calzado. Los zapatos recién estrenados, con tiras, tacones muy altos, demasiado planos o ajustados son totalmente desaconsejables.