¿Jerez u Oporto?

¿Jerez u Oporto?

Apreciados a nivel internacional, tanto el jerez como el oporto comparten el denominador común de ser vinos fortificados o generosos; es decir, se les ha añadido alcohol de vino lo que, además de aumentar su graduación alcohólica final, les permite durar varios años en buenas condiciones e incluso, en algunos casos, mejorar su calidad.

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Ambos ostentan las denominaciones de origen más antiguas del mundo: la del vino de Oporto se remonta a 1756, mientras que la del vino de Jerez data de 1933. Sin embargo, fuera de estas particularidades cada uno posee identidad propia, definida por los tipos de uva, lugar de crianza, proceso de envejecimiento y variantes en las clasificaciones y estilos.

Vino de Jerez

El vino de Jerez se elabora exclusivamente a partir de tres variedades de uva blanca, Palomino, Pedro Ximénez y Moscatel. La Palomino es la base de vinos generosos de carácter seco clasificados en Manzanilla, Fino, Amontillado, Palo Cortado y Oloroso. La gama de vinos dulces naturales está integrada por Pedro Ximénez y Moscatel, cada uno corresponde lógicamente al tipo de uva utilizado.

Existe una tercera familia, los vinos generosos de licor obtenidos de la combinación de vinos generosos con vinos dulces naturales y clasificados en Pale Cream, Medium y Cream. Adicionalmente hay tres categorías especiales relacionadas con las características de crianza: vinos de vejez calificada de 20 y 30 años; vinos con indicación de edad de 12 y 15 años, y vinos de añada.

El jerez concluye todo su proceso de fermentación; solo puede ser criado en el llamado Marco de Jerez (Jerez de la Frontera, Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda) y envejecido por el sistema de criaderas y solera.

Vino de Oporto

El vino de Oporto es resultado del ensamblaje de diferentes variedades de uvas tintas (Touriga Franca, Touriga Nacional, Tinta Roriz, Tinta Barroca, Tinto Cao) o blancas (Gouveio, Malvasia Fina, Rabigato, Viosinho) procedentes necesariamente de la región del Valle del Duero.

Su proceso de fermentación es interrumpido para añadir alcohol vínico al 77%, neutro e incoloro, a fin de conservar una parte de los azúcares naturales de las uvas. El vino resultante se traslada para su crianza al Valle del Duero o a Vila Nova de Gaia, y es envejecido en barricas de roble o en botella.

Los estilos de oporto dependen de las uvas empleadas, sus mezclas, métodos de envejecimiento y el tiempo transcurrido. Los envejecidos en barrica se clasifican en blancos (2-3 años); Ruby (2-3 años); Reserva (3-5 años); Late Bottled Vintage (4-6 años); Tawny (10 hasta 40 años).

A los envejecidos en botella (aunque pasan previamente por barrica un par de años) corresponden las categorías de Vintage (uno de los más finos, con excepcional potencial de guarda) y Crusted (mezcla de oportos no filtrados antes de embotellarse).