El boom de la Ginebra

El boom de la Ginebra

Nacida holandesa de padre alemán, adoptada por los ingleses, favorita en Estados Unidos durante la era de la prohibición, producida en más de 30 países y consumida sobre todo en Filipinas, la ginebra bien podría considerarse ciudadana del mundo.

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Aunque su origen sigue siendo motivo de polémica, varias fuentes coinciden en señalar a Franciscus Sylvius, médico y químico alemán del siglo XVII radicado en los Países Bajos, como el creador de este destilado a base de maíz, centeno y cebada al que añadió experimentalmente enebro -conocido por sus propiedades diuréticas- para encontrar la forma de curar padecimientos renales.

El siglo XVIII marcó la entrada de la ginebra a Inglaterra. A pesar de que durante mucho tiempo su consumo estuvo asociado a los estratos sociales menos favorecidos, su popularidad se extendió a los dominios del Imperio Británico, pero no por gusto, sino por necesidad: enmascarar el amargo sabor de la quinina, empleada por los soldados para combatir la malaria. Muchos afirman que así nació el célebre gin tonic.

Suele decirse que entre más prohibido es algo, más atractivo resulta, y es que durante la Ley Seca, establecida desde 1920 hasta 1933, este destilado se convirtió en bebida predilecta (obviamente ilegal y con dudosa calidad) de los estadounidenses; se dice que cócteles como el gimlet, surgieron en aquella época.

Hoy se produce en más de 30 países –entre ellos México- encabezados por Holanda, Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos y España; del total de la producción mundial, Filipinas consume más del 40%. Existen dos tipos principales: London dry gin (seca, sin colorantes, edulcorantes, ni otros añadidos) y las ginebras que contienen extractos cítricos, herbales, frutales, florales o especiados adicionados para suavizar su sabor.

La ginebra por lo general no se toma sola; ello, aunado a la tendencia de la mixología por explorar distintas maneras para mezclar bebidas, quizá es la razón por la cual en la última década se haya posicionado como ingrediente imprescindible para los más novedosos y creativos cócteles, que incluso pueden maridarse con diferentes platillos.

Si todavía no te has animado a probarla, inténtalo con esta refrescante versión del Ruby cooler: en un vaso alto con mucho hielo mezcla 1 ½ oz de dry gin y 3 ½ oz de jugo de arándano o granada, completa con agua mineral y decora con una rodaja de lima; si lo quieres un poco más dulce, añade jarabe a tu gusto. Enjoy it!