Seis cosas que odian los meseros (y que debes evitar)

Seis cosas que odian los meseros (y que debes evitar)

Sin duda alguna, los meseros podrían escribir todo un libro sobre las actitudes que odian de los comensales en un restaurante, y no se trata sobre situaciones personales, sino de actitudes de educación, sentido común y empatía.

Aunque en la viña del señor hay de todo, no siempre hay clientes amables sentados a la mesa, y en ocasiones, lo que debería ser el servicio de una sencilla comida, puede convertirse en una auténtica pesadilla para el camarero.

Por ello, aquí te damos algunas recomendaciones tomadas de expertos en el servicio restaurantero, pues nadie mejor que ellos para señalar aquellas actitudes que les molestan y que pueden hacer que te anoten en la lista negra de comensales molestos. Sólo recuerda estas seis cosas que odian los meseros.

Las seis cosas que odian los meseros:

Chasquear los dedos o chistarle (voz onomatopéyica, llamar la atención de alguien con el sonido chist), al mesero para que te atienda es de muy mal gusto, incluso puede resultar hasta ofensivo. Lo correcto es que de forma discreta levantes la palma de la mano abierta o semi abierta (dos o tres dedos), y enseguida el camarero captará tu atención.

Gritarle cuando no te han servido la comida en el tiempo esperado. Debes comprender que en la mayoría de las veces no es su responsabilidad, por lo que lo más recomendable es preguntarle al mesero qué pasa en la cocina o qué platillos te recomienda pedir, pero que no tarden tanto tiempo.

Dejar que tu hijo corra por el restaurante o que convierta su lugar en un campo de guerra, debes comprender que estás en un lugar público por lo que debes enseñar a tu hijo a comportarse.

En los últimos años el móvil también se ha convertido en una molestia para los meseros, hay comensales que no atienden el servicio por estar ocupados con su móvil,  además le piden al mesero que repita una y otra vez tal movimiento (cuando sirve una copa o un platillo en específico), para captar la imagen y subirla a sus redes sociales.

Pedirles algo cada vez que los ves cerca de tu mesa, debes ver desde un principio que es lo que vas a necesitar y pedirlo todo a la vez.

Pero lo que más les causa molestia, es que no les dejes propina, sobre todo cuando hicieron un trabajo eficiente y te cumplieron hasta el mínimo capricho para que disfrutaras de la comida, la estancia y el servicio.