Cerveza: ¿artesanal o comercial?

Cerveza: ¿artesanal o comercial?

En todo el mundo es una realidad que la cerveza artesanal está en su época de mayor apogeo y que los ingredientes y métodos de elaboración comercial cada vez son más cuestionados. Pero aquí el tema no va de satanizar a una clase de cerveza y poner por las nubes a la otra, simplemente se trata que conozcas qué las distingue y optes por aquella que se acople mejor a tu paladar.

Los ingredientes

Tanto la cerveza artesanal como la comercial tienen como base cuatro ingredientes esenciales: malta, lúpulo, agua y levadura. Sin embargo, las comerciales emplean extractos de malta, azúcares añadidos y conservadores que les permiten durar más tiempo. En cambio, la mayoría de las artesanales utilizan solo malta de cebada, centeno o trigo, sin ningún tipo de añadido.

Proceso de elaboración

En las cervezas artesanales, prácticamente todo el proceso se hace a mano, con un mínimo nivel de mecanización; en el caso de las comerciales se utilizan máquinas automatizadas.

Además, las primeras tienen una doble fermentación natural que genera la gasificación; no se pasteurizan, ni se filtran y se dejan madurar entre 20 y 30 días; mientras que en las segundas solo hay una fermentación, el gas se inyecta de manera artificial, se pasteurizan y filtran, y su tiempo de maduración máximo es de 10 días.

Aspecto, olor, sabor

Aunque cada micro-cervecería desarrolla un estilo propio y sus propias recetas secretas, por lo general, a la vista las cervezas artesanales presentan una apariencia turbia -el color varía dependiendo del tipo de cerveza- con una espuma espesa y cremosa. En cuanto al aroma –nuevamente de acuerdo a la clase de cerveza- pueden percibirse notas tostadas, cítricas, herbales, especiadas, amaderadas, frutales, achocolatadas e incluso terrosas. El sabor es concentrado, fuerte y amargo con acentos tostados, acaramelados, especiados o ahumados, entre otros.

A primera vista, y comparadas con las anteriores, las cervezas comerciales son relativamente transparentes, de cuerpo y espuma más bien ligeros. Su olor es más suave; las distintas notas aromáticas que pueden presentarse se perciben tenuemente. Al paladar resultan menos pesadas, complejas y amargas, sintiéndose más frescas y etéreas.