Vinos del Medio Oriente

Vinos del Medio Oriente

Tal vez para algunos resulte un poco raro pensar en Medio Oriente como región vitivinícola, sobre todo porque en México estamos más familiarizados con los vinos locales y aquellos procedentes de Europa, Estados Unidos, Sudamérica, Oceanía y Sudáfrica.

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Sin embargo, fueron los fenicios quienes, hace más de cuatro mil años, iniciaron en el Medio Oriente el cultivo de la vid y la producción de vino que más tarde se propagarían por el Mediterráneo y después al resto del mundo.

Hoy día, Líbano e Israel indudablemente destacan entre los países de esta zona, tanto por el número de hectáreas de viñedos y volumen de producción como por la calidad de sus vinos.

Dadas las favorables condiciones de clima tipo mediterráneo, orografía y fértiles suelos, el Valle de Bekaa y la región de Monte Líbano, al este y noreste del Líbano, son consideradas las principales zonas de cultivo y donde predominan las variedades tintas Cabernet Sauvignon, Cinsault, Garnacha, Merlot, Mourvèdre y Syrah, así como las blancas Chardonnay, Clairette, Sauvignon Blanc y Sémillon.

Fundado a mediados del siglo XIX por la orden de los jesuitas, justo en las inmediaciones del Valle de Bekaa, Château Ksara es reconocido como el nombre más representativo del vino libanés moderno y que actualmente produce, además de arak y eau de vie de vin (un tipo de brandy), vinos tintos, rosados y blancos provenientes de viñedos libres de pesticidas y herbicidas.

Entre otras bodegas libanesas que poco a poco empiezan a tener presencia en el mapa internacional del vino, sobresalen Domaine des Tourelles, Château Musar, Château Kefraya Château St. Thomas, Batroun Mountains (dedicada a la elaboración de vinos orgánicos certificados) y Château Cana.

Aunque el vino está muy ligado a la historia, cultura y religión de Israel desde hace poco más de tres mil años, fue el barón Edmond de Rothschild quien, a fines del siglo XIX, dio un nuevo impulso a industria vitivinícola israelí.

Actualmente la superficie dedicada a los viñedos se concentra en cinco regiones: Galilea-Golán, al norte; Montes de Judea, alrededor de Jerusalén; Shomron o llanura de Sharon, entre la costa mediterránea y sur de Haifa; Samson o Shimson, entre los Montes de Judea y la planicie costera de Tel Aviv; y Néguev, al sureste en la frontera con Egipto.

Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah prevalecen entre las cepas tintas, mientras que en las blancas se encuentran el Chardonnay y el Sauvignon Blanc. En las últimas dos décadas se han introducido otras varietales que sin duda han influido en la diversificación y mejor calidad del vino israelí, así como en la creación de bodegas que se han ido sumando a la lista de casas pioneras como Carmel Winery (cofundada por el barón de Rothschild), Teperberg, Barkan, Binyamina, Tishbi o Golan Heights Winery.