Iglús para salir a comer en invierno

Iglús para salir a comer en invierno

El frío del invierno suele ser poco alentador para salir a cenar a un restaurante al aire libre. Sin embargo, varios negocios de Estados Unidos han sabido ganar espacio y clientes en sus patios o terrazas, sin importar el clima de esta temporada del año, instalando iglús.

No se trata de las típicas construcciones de nieve y hielo en las que habitan los inuits del Polo Norte, sino de estructuras geodésicas transparentes en cuyos espacios se puede comer a gusto, disfrutando del paisaje.

La alemana Gardenigloo es una de las firmas fabricantes de estos iglús que han conquistado a los dueños de restaurantes estadounidenses. Con un diámetro de 360 cm y una altura de 220 cm, dichas estructuras son funcionales para distintas estaciones del año, dando sombra en el verano y calor en invierno, manteniendo la temperatura y el flujo del aire. Son a prueba de agua y resistentes a la oxidación, con materiales 100% reciclables. Incluso son fáciles de armar, pues solo se requiere un par de horas sin herramientas.

Aunque originalmente ideadas para los jardines de casas, su uso se ha extendido al mundo gourmet como alternativa para ampliar la temporada de las terrazas al aire libre. Buen ejemplo de ello es el 230 Fifth Rooftop Bar de Nueva York, desde el que verás al Empire State sin padecer frío.

Una de las ventajas que los restauranteros estadounidenses han encontrado con estos iglús es poder disfrutar de los alimentos calientes por más tiempo. Al salir de la cocina, los meseros solo tienen que abrir el cierre del iglú, entrar con los platillos, y nuevamente cerrar para repartir los platos a los comensales.

No obstante, el concepto sigue en etapa de prueba y error. Han surgido retos alrededor de su uso, como la seguridad en cuanto al empleo de calentadores en el interior de los iglús de plástico. Otros han tenido que desarrollar ideas para fabricar iglús más fuertes y con puertas tradicionales.

La experiencia de comer dentro de uno de estos iglús es atractiva, incluso muy instagrameable. Si en tu próximo viaje a alguna ciudad de Estados Unidos encuentras esta opción, considérala un must try en tu itinerario.