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El origen de los Súper Toscanos

Mundialmente famosa por sus tesoros artísticos y la inigualable belleza de sus paisajes, la Toscana es también una tierra de grandes vinos.

Esta histórica tradición, originada en tiempo de los etruscos, alcanzó una celebridad sin precedentes en la época del Renacimiento y de los Medici, siendo, durante largo tiempo, el Chianti el mítico representante de los vinos de la región.

Sin embargo, a mediados de la década de 1940, el visionario marqués Mario Incisa della Rocchetta decidió experimentar con cepas extranjeras (hasta entonces la variedad predominante era la autóctona Sangiovese) y plantó las primeras vides francesas de Cabernet Sauvignon. Con ellas produjo un vino que, hasta prácticamente finales de los años sesenta, era de consumo exclusivo dentro de su propiedad la Tenuta San Guido, ubicada en el poblado de Bolgheri.

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Este hecho, junto con la decadencia por la que pasaba el Chianti en aquel momento, fue el parteaguas para que, en 1968, Nicola Incisa della Rocchetta (hijo de Mario) lanzara al mercado aquel vino solo elaborado para la Tenuta San Guido: el Sassicaia. Con él, nació una nueva categoría de vinos que han enriquecido el universo enológico italiano e internacional, mismos que hoy conocemos como los súper toscanos.

La iniciativa de Incisa della Rocchetta por romper con las leyes, los códigos y las normas establecidas fue pronto imitada por viticultores de legendarios apellidos en la Toscana, entre ellos los Antinori y los Frescobaldi. De esta manera surgieron emblemáticas etiquetas, sumamente cotizadas y apreciadas por wine lovers de todo el mundo, como Tignanello, Solaia, Ornellaia, Summus, Guado al Tasso, Olmaia, Mormoreto o Masseto.

¿Qué los hace especiales?

La característica principal de estos vinos radica en la mezcla de vinos de cepas francesas (Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot o Syrah), con la tradicional cepa toscana Sangiovese, los cuales son criados y envejecidos en pequeñas barricas de roble francés.

Dado el estricto carácter de las normas de la Denominación de Origen Toscana, los súper toscanos inicialmente eran clasificados como vino da tavola, es decir vino de mesa, puesto que no cumplían con la regulación.

No obstante, con los cambios de la legislación italiana en la materia, en la actualidad la mayoría de los súper toscanos se acogen a la apelación Indicazione Geografica Tipica (IGT); una de las excepciones es el Sassicaia pues posee la Denominazione di Origine Controllata Bolgheri Sassicaia, la cual hace referencia al pueblo y viñedo de procedencia.

En general, los súper toscanos son vinos con buen potencial de guarda (de cinco a diez años) y resultan ideales para acompañar clásicos platillos italianos a base de pasta con salsas de carne y verduras, quesos fuertes y carnes de caza.

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